
Antes solía ver la vida llena de colores. Hace dos años tenía - todavía - la capacidad de admirar el atardecer que bañó de ámbar mi jardín.
Podía y solía indagar en el cielo, buscar la estrella más brillante, el inesperado paisaje de la Luna. Había porvenires imaginados, había sentimientos de reencuentro, había expectativas..
Hace un año empecé a ver la vida en escala de grises. Me fui sumergiendo lentamente en la rutina de mi nueva-vieja vida. Me fui diluyendo con los días, como esas pinturas que un día fueron vívidas y a las cuales los rayos del sol van atenuando el color.
Hoy, en este año, veo la vida en Blanco y negro. Ya vivo más en la realidad y menos en los deseos. Vivo en lo que veo, en lo que entiendo, ya no vivo en lo que sólo siento.
Creo que perdí algo, creo que me perdí...
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