Diséñame un pretexto para sonreír
fabrica un frasco donde verter mi sufrir
ó clava en mi corcho un te amo
y musicaliza con caricias mi espacio
Descuelga de mi clóset la raíz
del sentimiento que nació por ti
en mi pared cómo un Matisse
me mira el recuerdo de ése día feliz
DESPACIO, DESPACIO
VA ACABÁNDOSE EL AIRE
REACIO, REACIO
EL CORAZÓN NO ME DEJA DEJARTE
Devuélveme las horas ahora
que no quede tu eco en mi alcoba
desvánecete y regrésame
las canciones que di y te sobran
DESPACIO, DESPACIO
VA ACABÁNDOSE EL AIRE
REACIO, REACIO
EL CORAZÓN NO ME DEJA DEJARTE
te digo te quedes si me quieres
te digo si no me quieres vete
me nublo, me enfurezco
me oscurece tu silencio
DESPACIO, DESPACIO
VA ACABÁNDOSE EL AIRE
REACIO, REACIO
EL CORAZÓN NO DEJA DEJARTE
martes, 9 de diciembre de 2008
Despacio
Más de lo que debo
Si nunca me pensaste tú
¿Porque te me incrustaste?
Sí en tí no me quedé yo.
Quererte más de lo que quiero
es un crimen contra mi sensatez
otra vez tu aquí, indeleble recuerdo
inútil cabida te doy aquí adentro
¿Por qué eres cruda obsesión?
si yo solo fuí un momento
¿Porque fuí una diversión?
si tú eres príncipe de mi cuento
Te quiero más de lo que quiero
te recuerdo más de lo que debo
deseo más de lo que puedo
necesito de ti, algo más para vivir
¿Por que seguir guardando recuerdos?
yo seguro no quepo en tus sueños
¿Porque seguir albergando sentimientos?
si yo no fuí más que un tormento
Te quiero más de lo que quiero
te recuerdo más de lo que debo
deseo más de lo que tengo
NUNCA JAMÁS
Cuando era niña era feliz. Siempre existia la posibilidad de abrir la puerta de mi imaginación y encontrar duendes, hadas, Pitufos y esperanza.
Ver tv, sumergirse en un mundo donde siempre triunfa el bien. Reir tambien llorar. Saberte seguro, cobijado bajo el abrazo protector de las palabras Papá y Mamá.
Pertenecer, ser, existir por y para ése núcleo acolchonado, reconfortante y tibio que es la familia.
Comer golosinas sin importar o siquiera concebir cuántas calorías, carbohidratos o grasa nos regalan
Paladear un chocolate sin temer al pecado.
Agacharse, tirarse, arrastrarse, ensuciarse, despeinarte, probar, tocar, revolver, esconder, crear, escudriñar, desarmar y volver a construir, buscar, inquirir, razonar, percibir, amar, sentir.
Y los días suceden y vas a la escuela, tareas, regaños, maestros, flojera, juegos, tú las traes, un, dos , tres por mi y por todos mis amigos, córtalas, pégalas, pepito, zapatito blanco y azul, la vaca lechera, ¿Lobo estás ahi? listón de que color? Porque tienes los ojos tan grandes? No lo cambio por nada Duvalin.
De niña nunca senti ésta pesadez, cómo si el calendario en la pared (livianas hojas), se posara fastidiosamente en mi espalda y me gritara: “Martes 09 de Diciembre del 2008″ y la fecha se repite por 24 interminables horas de las cuales algunas me agobian, me pesan, me pisan, me alargan el martirio y acrecentan el delirio, la obsesiva necesidad de cambiar el día, respirar y saber que ya ha terminado..Uf! Todo a salvo y va de nuez y así es una y otra vez. Qué flojera. La longevidad de ésta monotonía se ha comido mi sonrisa.
Hastio senil.
¿Tiene remedio el tedio?.
domingo, 23 de noviembre de 2008
Me propuse
Ayer me propuse reencontrarme
y no encontré el lugar propicio
para liberar mi voz
de la mejor forma que hay,
que es con sinceridad
y enmascaré mi frustración
detrás de una sonrisa
ficción que naturalmente
no ayudó a brincar la cerca
Quise estar bien
lo intenté pero no hay
espacio para extender
mis alas que hoy tengo que doblar
Dime donde puedo
expandir los sueños que ayer comprimi
dime donde puedo ser yo
sin ver el gris
Felicidad
"La felicidad me está enseñando que hoy no soy feliz, porque es que cuando tú no estás aquí me quiero ir"
Enrique Bunbury - La felicidad - Bushido.
¿Realmente se necesita "algo" o "alguien" para ser feliz?
Necesitamos un auto último modelo color rojo con interiores beige de piel?
¿O necesitamos un hombre, o necesitamos una mujer?
que dicho sea de paso tenga un conjunto de "algos" indispensables cómo digamos una estatura promedio mínima y cuyas medidas no superen los 90-60-90?
Yo creo que no. La felicidad es más que algunos algo y algunos alguien.
Pero la felicidad era solamente el pretexto para contarles lo que vendrá:
Resulta que hace algunos días "conocí" un tipo en internet que preliminarmente advertí cómo directo, desenfadado, interesante con vocabulario florido y humor multicolor.
Hombre que comenzó a "coquetearme" y que al poco tiempo empezó a buscar pretextos para conocerme.
Pretextos válidos sin decimos que él es presuntamente un conocedor experto de las cuestiones informaticas y computacionales y que yo, presuntamente estaba siendo víctima de un virus en mi computadora.
Así que comencé a intuir que el tipo buscaba un "algo" en "alguien".
Y ése alguien...no sería yo.
Él no veía en mi a una mujer atractiva ni inteligente. Veía una esperanza, una semilla de posibilidad. Veía un "tal vez". Así que jamás personalicé sus elogios-casi sonetos sobre mi sonrisa y mirada.
Entre plática por aquí y por allá, en un momento revelador ví el brillo de verdad en aquello que había sospechado, sentí por donde se dirigía el asunto cuándo palabras más o menos dicho hombre expuso necesitar un amor, un alguien para ser feliz. "Si no tengo a alguien a quién amar y que me ame en la misma frecuencia no puedo ser feliz".
Y cuando la "complicidad" de ser potencialmente el "alguien" que tenía un "algo" me incomodó y me hizo sentir involucrada en un "algo" que no compartía con ningún "alguien", fué cuando le dije directa y hasta paranoicamente que yo no intentaba ligar ni flirtear, ni buscaba un encuentro cercano de tipo romántico o corporal, a lo que me llegaron insistencias con aderezos metafóricos y poéticos sobre la posibilidad del amor imprevisto, disertaciones sobre el hedonismo, aluciones al destino y a ése feeling interno que te dice que "alguien tiene ése algo, que no-se-qué-qué-qué-sé-yo". Argumentos que tenía que matar de un solo tiro, sin trabajos a medias, tenía que usar la bala definitiva, el arma infalible.
- Estoy Gorda
Y asunto arreglado, À bon entendeur, salut.
La siguiente vez que coincidimos me preguntó si tenía alguna amiga delgada, simpática y cariñosa que pudiese presentarle.
lunes, 21 de julio de 2008
La Academia
Me encantaria que me pudieran obsequiar votos para tener a oportunidad de asistir al curso Propedéutico de la Academia de Tv Azteca.
Lastimosamente, la pàgina parece estar saturada y me imposibilita subir mis videos, audios y fotos.
Pero la manera de saber cómo canto y si vale la pena o no, darme su voto, es acceder a mis perfiles Musicales de Myspace:
que es sobre covers unicamente
o mi propuesta personal A Capella con letras y melodias e impreovisaciones de mi autoría:
www.myspace.com/nataliajurado
MUCHAS GRACIAS!!
miércoles, 11 de junio de 2008
LEI A CORTÁZAR
$ 45.00 pesos. Acabo de recibir mi sueldo raquítico y aprovechando que nadie inspecciona mis actos; miro de soslayo a mi alrededor, tomándo tímidamente el libro en cuestión, acaricio la portada del espécimen concebido por "un gran escritor" -de padres argentinos , nacido en bruselas- y me dirijo hacia donde el gordo y humeante de cigarro cajero se encuentra.
Hacíendo caso omiso de su mala educación y antes de que me devuleva el escaso cambio, guardo una rica sevillana que me está invitando a que me la coma y le digo que gracias.
Camino con alegría. Despues de todo, hacía mucho que no utilizaba mi dinero para algo que realmente me guste y éste librillo es una buena inversión.
Se me viene a la mente la frase de Meche , "Los libros son culturizadores".
No tengo la obligación , si rememoro que Gloria es la culpable de que la familia Ramírez me despidiera, cuando soy incapaz de robar.
¡Por dios! Si supieran que Diego, su primogénito me lo obsequió un domingo, despues de hacerme el amor por sexta vez en el invernadero. ¡Pero para qué decirlo! Jamás creerían que su hijo posó su atención en una simple empleada doméstica.
Ávida de descubrir por primera vez al renombrado y valoradísimo escribidor,(¿se puede descubrir por segundas veces?) me precipito sobre la cama y sin más, abro el ejemplar.
En el prólogo se enfatiza en "La eficacia narrativa y en la envolvente ironía y humorismo latente en la trama". Lo leo sin reparo. Extraviado estará lo gracioso.
De vacaciones se fué, pero yo le hago al cuento de que entiendo a la perfección y me río sola.
Musito esporádicamente exclamaciones de entendimiento.
Con un momo de presunción, concluyo: "-¡claro...soberbio libro!-"
Muy propia yo, ensimismada en el papel de "lectora inteligente"; convencíendome a mi misma de mis dotes de comprensión literaria.
"Soy cómo una esponja que absorbe lo bueno" , me digo orgullosa.
"- Éste libro está inundado de ironía, de humorismo y tiene una eficacia narrativa sin igual"
jueves, 8 de mayo de 2008
NOCHE DE VIERNES
Nada tan deprimente como una noche de viernes en absoluta soledad en un cuarto decorado al clásico estilo inglés y una sutil melodía de pop barato de fondo.
Nada tan trivial cómo lo que acabo de escribir, pero tampoco nada tan cierto cuando se tienen 20 años y no hay algo que pueda saciar las ganas de mandar todo al demonio.
Son las 7:30. Aún hay esperanza, no es tan tarde y quizás el teléfono suene cuando menos me lo espere con una voz que pregunté por mi, con la intención de sacarme de éste episodio traumático de aburrimiento crónico.
Mis dedos son atletas listos para las Olimpiadas en Atenas. No se puede más que apreciar el incontenible vaivén . Arriba , abajo, suben y bajan sobre los botones fluorescentes del control remoto:
Talk shows con inverosímiles casos, groserías, dimes, diretes.
Telenovelas lacrimógenas con actuaciones acartonadas además de la escenografía.
Películas hollywodenses con tramas recicladas y efectos apabullantes.
Deportes: comentaristas apasionados con ideas apasionadas.
Grises programas de interés político con analistas qué; empedernidos defienden su punto de vista, cómo si éste por sí solo; anulará las ideas de los otros.
Sosos programas infantiles, ni en viernes a las 8:00 se puede una mente sana salvar del agudo timbre de voz del terrorífico dinosaurio morado.
Mejor apago el televisor. No sé quien es más estupidizante, si la tv o yo.
El calendario marca que hoy es 30 de Enero. Así que mi estado anímico no se le puede atribuir al impune ciclo menstrual.
Quizás, simplemente hoy es un día donde uno todo lo ve negro. Donde ni el sabor de un empalagante Milkyway puede quitar el amargo resabio que invade la atmósfera.
¿Cómo puede uno de pronto volverse tan superfluo?
¿ Cómo es que uno entra en el juego de que los Viernes son días de antros, de fiesta, de salir de casa, de estar acompañado con amigos, cerveza y música a volúmenes atarantadores?
¿Cómo, -Dios santo-, es posible que yo, hoy Viernes a las 8:30 pm; esté más amarga que el ajenjo sólo por el simple y fútil hecho de no estar en el antro de moda con ropa diminuta, al ritmo del reggaeton?
Yo no era así.
Ahora recuerdo claramente que a mi no me gustan los antros. No me apetecen las cervezas, ni las piñas coladas, el cigarro, ni el pop y todos esos subgéneros musicales que bombardean mis oídos.
No me gusta toda la moda que me pongo para estar igual que mis amigas ni me gusta ver como mi rostro se transforma con las capas de maquillaje.
Entonces,¿por qué demonios me he convertido en una cosa que no soy?
¿A que juega la juventud?
¿En realidad va a esos lugares, usa ciertas palabras, se planta determinada ropa, se junta con cierta gente por que así lo quiera en verdad?
¿Son genuinas todas ésas actitudes similares? …¿o sólo son consecuencias de la actitud inconsciente de “querer pertenecer”?¿de sentir que encajas , que embonas, que cabes , que puedes denominarte joven?
¿O acaso joven es sinónimo de lo antes descrito?
Decir tonterías, emborracharte, jugar al sabelotodo, etiquetar a los demás especímenes con géneros como nerd, fresa, dark, hippie, skate, punketo, naco, emo…?
Son las 10: 00 y se me fue la noche pensando tonterías.
Tratando de entender tales actitudes, mis actitudes.
No sé en que momento dejé de sentir por mis propios medios, bajo mis propios estándares, con mi propio criterio.
No sé en qué momento me volví adicta a la ropa de marca ó en qué momento dejé de ser la persona que es como es, sin importarle los demás, la moda, la estúpida moda que manipula cerebros y monederos incautos como los míos.
No sé en que momento comencé a depender de mis amigas para dar un paso, para estar contenta, para “divertirme”.
Me siento analógicamente hablando; cómo el personaje de Damián Alcázar en la película “La Ley de Herodes”:
Cuando el sistema te corrompe, inmersa en una funcionamiento ajeno al mío, comportándome como alguien que desconozco.
Basta de Bluff…
Basta de apariencias.
Basta de decir “no inventes wey… cero me involucro…no es mi hit…era un niño hypercuero¡….”
Son las 10:30 y creo que éste Viernes que creí aburrido, sin chiste, asfixiante, tedioso, lleno de hastío no es del todo malo.
Al menos me estoy dando cuenta de que no tenía ganas de ir al antro con Laura, Elisa y Paola.
No tenia ganas de ponerme la ropa que ilusamente había dejado planchada sobre la cama es espera de la dichosa llamada que se supone me sacaría de esta cursi recámara adornada por mi mamá¡
Puedo de hecho divertirme sin ésas falsas formas de hacerlo.
Puedo quedarme aquí, con está cara limpia, con éste juego de pants negro, en ésta casa, con éste libro rojo a mi lado, con ésta portada roja que con letras doradas me anuncia que tengo en mis manos un ejemplar de ” El horror de Dunwich” de H.P . Lovecraft, puedo sumergirme en una sórdida lectura, que seguro me intimidará, quizás como siempre, me erizará la piel . quizás sueñe pesadillas.
Pero soy yo.
La Ana que gusta de leer.
Que goza con la soledad, la informalidad, la relajante sensación de hojas amarillentas entre mis dedos, y la concentrada mirada en minúsculas letras que me cuentan cosas que no sabía, que me hacen sentir, vivir , transportarme a otras realidades, otros mundos, desprenderme de ésta rutina, de éstos protocolos, de éstas nimiedades fatuas que me asquean….
- Ana¡ -
(Que horror , la voz de Luis , mi hermano)
–Queeee¡-
- teléfono sangrona-
- Bueno?…. ah… hola Paola… estee, pues son las 11, cómo que no tengo ganas…. no… en serio… que hago?… estoy leyendo…
no en verdad, vayan sin mi, no tengo ganas… además no estoy arreglada….
(que fastidio Paola con su insistencia tan peculiar)
- No, Paola, gracias, pero te digo que….. que dices? ..no...en serio?...no estas diciendo eso solo para que vaya verdad?…. en serio?… Javier va a ir con los chavos ?…. al Blue Lounge?… bueno, pero … es que no estoy presentable… que en media hora si puedo arreglarme?… okay…
okay¡ si si .. si voy, ya.. ya cuelga¡ que me estas haciendo perder el tiempo en el ritual de transformación¡… si, correcto… bye.. okay.
Bueno son las 11:12 y estoy debatiéndome entre ponerme la ropa que ya había destinado a ponerme hoy o si estrenar de una vez ésta blusa que me compré el miércoles cuando fui de shopping con Paola.
Ciertamente creo que este libro puede esperar.
jueves, 28 de febrero de 2008
El Libro que maldigo
Adoro leer.
Desde qué llegó a mis manos aquél viejo ejemplar de “Piwick Papers” del célebre Charles Dickens, la confianza del buen tío Pipe, se vió afectada, y la cosa más o menos transcurrió así:
Su actitud tutora, la atribución de guiar mi avidéz literaria e “imponerme”, - cómo maestro- , la lectura de dicho libro,( “Tienes que leerlo…!es soberbio, coño¡), junto con la advertencia resaltada de ” Cuídalo, me lo devuelves inmediatamente cómo concluyas la lectura.
Es un regalo.
El hijo del traductor me lo obsequió en el verano de 1968.
Además, los demás traductores hacen trascripciones casi literales y le restá humor inglés al escrito…”.
Aunado a la claúsula antes descrita, cabe aclarar que me dió el tomo II de dicha novela, qué en ésa edición venía fragmentada en 3 volúmenes.
-”El tomo I, no lo encuentro…pero son peripecias, mi Naty, es intrascendente, léelo, igual se entiende…”,- me susurraba al oido.
Yo era una adolescente tonta de 16 años, y , francamente la idea de leer un libro tan…tan…¿inglés?, empezando por el segundo tomo, era una idea tan aterradora, sólo semejante a la lectura obligada del Quijote de Cervántes en 3ro de primaria.
Fuí entonces, postergando la lectura del famoso “Piwick papers”, a decir verdad…
!¿a mi que diablos me interesaba el tal Samuel Piwick y sus papelitos?¡
Las primeras 15 páginas fueron un auténtico calvario, me aburría tanta descripción, me abrumaba tanta minucia en explicar minucias, tanto formalismo británico.
Todo eso acabó con mi paciencia, claudiqué, lo cerré y punto.
!Mi pena fué enorme¡
Me sentía una inepta a la que la ignorancia no le permite reconocer el valor de una joya de uno de los autores más célebres de la literatura universal.
Escondí mi ineficacia cómo lectora obediente de un tutor erudito con pretextos infantiles cómo éstos:
-” Sí, tío pipe, ya casi termino de beberme el libraco”
“uy¡…se me olvidó traerlo, he tenido mucha tarea en la escuela”
Llegó un día en el qué, exasperado y con la mirada brillosa de quien teme no volver a ver jamás a un ser querido, ( “¿le pasó algo al librillo?), el tío Pipe soltó a bocajarro:
- “Dame el libro cómo esté, roto manchado, deshojado…!sólo dámelo¡…no lo leas más escuincla de mierda, solo tráelo de vuelta coño¡…-
No se lo dí.
(miedosa, cobarde, ínfame)
Me porté cómo todos los rufianes que habían alejado a Pipe, - el difusor de la palabra, el dadivoso mensajero de la buena literatura- de sus entrañables, polvorientos y amados volúmenes.
!Me porté mal, muy muy mal¡
Tan atroz, cómo cuando yo misma prestaba libros y jamás les volvía a sentir en mis manos
!Maldita yo¡
Y todo por que en el verano, había decidido viajar a Chihuahua con algunos libros cuando lo más probable era que tuviera que usarlos cómo herramienta emergente ante el aburrimiento inminente en el que me vería inmersa entre primos y primas chiquitos y tíos grandotes, coplas de Barney y charlas triviales.
Un día , me decidí leer el libro ante tan desesperante plan vacacional, cuando de pronto, el infortunado libro, se volvió víctima no solo de mi desdeñosa lectura, sino de !las manos enchocolatadas de mi primo Julio¡:
El libro maldito, roto, deshojado y aderezado con un evocador aroma a cacao.
Horrorizada y reprimiendo mis instintos homicidas ante mi primo, guardé el libro y jamás lo devolví.
Jamás lo abrí en efecto.
Antes Pipe me había dado acogedora cabida en el paraiso.
Entré a su oscura e interesante morada y un fulgor infantil,- similar al del niño que vé sus juguetes en Navidad-, contemplé emocionada los estantes (interminables según mi imaginación) de aquella sala de estar, que cómo es lógico, contenían libros, libros y más libros:
“Naty…todos, todos los libros los puedes leer, dos condiciones:
de uno en uno y con una V de vuelta”
Y todo había marchado bien, lanzaba mi mirada hasta posarla en algún título que estoimulara mi interés, lo sacaba, el asentía, me lo llevaba, lo bebía, devolvía y asi rutinariamente, sin contrattiempos, sin quedarle mal…todo hasta ése maldito, maldito volumen 2 de “Piwick papers”.
!Y eso no es lo peor¡:
Pipe me concedió segunda oportunidad, resignado a la perdida de su libro, siguió cautelosamente, prestándome libros y bueno, todo fluyó hasta que me dijo:
“Tienes que leer a D.H Lawrence, por lo que comenzarás con “El amante de Lady Chatterley”
!Desgracia¡
No me atrapó:
Misma historia que su predecesor maldito.
“El amante de Lady Chatterley, yace roto y relegado en el cajón del tocador de la recamara de mi hermana menor.
Tengo 20 años y más de un año sin ver a mi adorado viejillo, más de 12 meses sin acceso al paraiso de letras, a su imponente sabiduría, a sus reflexiones, consejos y palmadas en la espalda en sincronía de una voz entrecortada, que al oido me decía:
“Acaricio la idea de que algún día seas literata…”
miércoles, 27 de febrero de 2008
En medio del Miedo
Lenta, casi imperceptiblemente, voy sustituyendo manías y sueños.
Y si hoy es Lunes y mi mayor oficio es ver las flores de mi jardín, No sé que me deparará mañana mi dispersión.
¿Voluble? No lo sé.
Nací bajo el signo de los gemelos y quiero no pensar que es uno de los factores que ayudan a mi cerebro volátil a cambiar de opinión sin ton ni son y mucho menos don.
!¿Porque?¡…Donde quedan los anhelos que abrigué un dia con tanta , tanta, tanta pasión?
A donde van? y la mejor de las preguntas…¿Porque se van?
Hoy tengo 23 años y viendo un cortometraje he recordado los tiempos en que acariciaba con intensidad la idea de pertenecer a la industria filmica de mi país.
No me importaba en qué, solo importaba oler el cine desde las entrañas mismas de su gestación, en un salón de clases, en un taller de guión, en una hoja en blanco que va llenándose de ideas, de frases, de imágenes.
El Click de una Claqueta, música para los oídos. El Girar de una cinta, el sonido de una lata, la luz proyectada en la pantalla.
Ahora las quimeras que palpitan en mi interior son diferentes.
4 años bastaron para que mis deseos profesionales relacionados con mi vocación, con mi futuro cambiaran de un modo increiblemente diametral.
Ahora una bateria mesurada marcando el ritmo, un bajo moderado coqueteando con mis emociones, unos acordes electrizantes in crescendo, un micrófono, la imagen de una onda sonora grabándose, subiendo y bajando, caminando, Son las cosas que conjuntamente crean mi placer, mi más avasallador hobbie, mi más hondo combustible, que prende mi fé, que enciende mi creatividad y que libera mis mariposas.
Entono melodías.
Libero mis frustraciones, mis sentimientos, mis vivencias, lo que oigo, lo que veo a mi alrededor.
Evacúo mis penas sobre el teclado o sobre una servilleta, cualquier superficie que pueda guardar mis ideas y mis frases versadas o en prosa.
Amalgamo la emoción con las palabras y las hilvano a una linea vocal melódica a capella, forjando no obstante en la mente, los acompañamientos, las pausas, la charla amena entre los instrumentos musicales.
Espero oir, ver materializadas algun dia todas esas inquietudes que por mi condición amateur no puedo expresar con palabras todavía.
Pero tengo miedo! Tengo miedo de que mi mayor sueño en 2 meses sea ser una buena cocinera, y que la musica sea reemplazada por las especias y las guarniciones, y que cuando le vaya hallando sabor a la actividad llegue con impétu una nueva cosquilla que me orille a encaminar mis esfuerzos hacia ella.
Y que queden sepultadas cómodamente, - con un olor a nostalgia como la que provoca un amor del pasado que fué importante en su momento - mis demás, mis antiguas pasiones.
Quiero estacionar mi voluntad.
Quiero concentrarme en un horizonte y que nada, ni excepticismo, incredulidades, dudas, estadísticas, diretes , puedan mermar en mis ganas de alcanzar al paso que sea lo que busco.
Quizás mi mayor pecado sea conservar la ingenuidad que de niño es normal tener.
Quizás mi falla sea ser tan idealista, tan romántica, tan tan optimista.
Espero que la realidad y el reloj caminante no me atropellen…Todavía.