$ 45.00 pesos. Acabo de recibir mi sueldo raquítico y aprovechando que nadie inspecciona mis actos; miro de soslayo a mi alrededor, tomándo tímidamente el libro en cuestión, acaricio la portada del espécimen concebido por "un gran escritor" -de padres argentinos , nacido en bruselas- y me dirijo hacia donde el gordo y humeante de cigarro cajero se encuentra.
Hacíendo caso omiso de su mala educación y antes de que me devuleva el escaso cambio, guardo una rica sevillana que me está invitando a que me la coma y le digo que gracias.
Camino con alegría. Despues de todo, hacía mucho que no utilizaba mi dinero para algo que realmente me guste y éste librillo es una buena inversión.
Se me viene a la mente la frase de Meche , "Los libros son culturizadores".
No tengo la obligación , si rememoro que Gloria es la culpable de que la familia Ramírez me despidiera, cuando soy incapaz de robar.
¡Por dios! Si supieran que Diego, su primogénito me lo obsequió un domingo, despues de hacerme el amor por sexta vez en el invernadero. ¡Pero para qué decirlo! Jamás creerían que su hijo posó su atención en una simple empleada doméstica.
Ávida de descubrir por primera vez al renombrado y valoradísimo escribidor,(¿se puede descubrir por segundas veces?) me precipito sobre la cama y sin más, abro el ejemplar.
En el prólogo se enfatiza en "La eficacia narrativa y en la envolvente ironía y humorismo latente en la trama". Lo leo sin reparo. Extraviado estará lo gracioso.
De vacaciones se fué, pero yo le hago al cuento de que entiendo a la perfección y me río sola.
Musito esporádicamente exclamaciones de entendimiento.
Con un momo de presunción, concluyo: "-¡claro...soberbio libro!-"
Muy propia yo, ensimismada en el papel de "lectora inteligente"; convencíendome a mi misma de mis dotes de comprensión literaria.
"Soy cómo una esponja que absorbe lo bueno" , me digo orgullosa.
"- Éste libro está inundado de ironía, de humorismo y tiene una eficacia narrativa sin igual"