sábado, 12 de mayo de 2012

Como los buenos vinos

Lista oficial de amores platónicos (con más de 50 años de añejamiento) 1.- Guillermo Arriaga (54 años) Para mí, el guionista más apuesto de la historia del cine mexicano y uno de los scritores más propositivos y de estilo bien definido de la narrativa actual, pese a que sólo tiene en su haber cuatro libros ( 2 novelas y 2 libros de cuentos). Intelecto mata carita. 2.- George Clooney (51 años) Pese a varios pasos errados (a mi humilde consideración) en el séptimo arte, puedo percibirlo cómo un excelente actor, que además escribe, dirige, produce. Dueño de una encantadora sonrisa y una voz por demás seductora (a mi febril consideración) 3.- Anthony Bourdain (55 años) No tengo muchos argumentos para sostener el porqué de mi embelezamiento por éste Chef y escritor culinario, viajero y devorador irrefrenable de comida alrededor del mundo a través del programa "No reservations" Quizás será su voz, el agridulce humor que adorna sus comentarios, será su look esporádico de rockstar, será que vive la vida soñada de viajar y comer sin cesar lo cual lo dota de una irresistible aura? Será...será que lo encuentro a-d-o-r-a-b-l-e y sexy. 4.- Darío Grandinetti (53 años) Desde aquél "Me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo.." en el "Lado oscuro del corazón", mi vida no fue la misma. Si quedé cautivada por Darío o por Oliverio, su personaje en aquél film, no lo he podido descifrar, sólo sé que que no quisiera ser de las desafortunadas féminas que envía al abismo por no saber volar. 5.- Mickey Rourke (59 años, oops) No hay mucho que decir. Desde aquella tarde de mis trece primaveras, donde me topé con "Nueve semanas y media", mis delirios platónicos adolescentes cambiaron drásticamente de Ralph Macchio, Brad Renfro y Jason Priestley a Mickey Rourke sin titubeos. Sé que en éste caso, no fue in crescendo su encanto físico, pero ...¿Qué puedo decir? "El Luchador" me devolvió el delirio. El pilón: 6.- Christoph Waltz (55 años) Desconocido por mi hasta que hizo su imborrable aparición como el Coronel Landa en "Bastardos sin Gloria". Tampoco he logrado discernir si quedé prendada del propio Christoph o del personaje, pero sin duda, no podía dejar de acentuar lo atractivo e interesante que me parece. Gracias Quentin!

miércoles, 25 de enero de 2012

Alquimia inesperada

Y sin buscarlo siquiera, intempestivamente se hizo magia:

Desperté sin la antigua necesidad de preservarte.

Quizás es que (un poco, sí) te quiero pero ya no te necesito, ya no te busco,
ya no me siento diminuta si en cambio tengo a tu ausencia.

Hoy no es que precisamente me sienta fuerte, quizás es que solamente me siento ligera.

Libre de mis imprudentes anhelos respecto a ti, despojada de esa idealización absurda e inservible.

No sufro, no te deseo, no tengo un hueco en mi existencia y tampoco es que me sienta
con las suficientes alas para volar por el mundo; sencillamente soy, estoy y me basto (Por hoy...al menos).

jueves, 5 de enero de 2012

No entiendo

Hace tiempo creí haberte sepultado en ése cajón incómodo.
Quise creer que el olvido podría del todo cubrirte: Ingenua, desde luego me equivoqué.
Quise que fueras tan tabú que hasta mi subconsciente te suprimiera,
pero vaya sinsabor de aquella madrugada, donde oníricamente reviví tu presencia,
al despertar estaba inmersa en el concéntrico tormento, el caos bullendo,
el anhelo despertando y el enorme muro de tu indiferencia.

Me hiciste daño y absurdamente, con el paso de estos años,
me sentí capaz de perdonar y aniquilar por completo cada rezago de mi dignidad.
Ilusa y tonta, tú ni siquiera lo querrías.


Lo admito, después de ese sueño, rompí la barrera que me juré no volver
a traspasar. Cuando saliste de mi vida, borré todo modo de contacto, pero no contaba
con que mi (maldita) memoria selectiva guardaría palabras claves, correo y demás para encontrarte.

Me sumergí, silente y espectante en tu espacio y desde entonces,
de vez en cuando, (cuando me siento inerme, cuando me vuelvo débil y masoquista
vouyeur) me sumerjo en tu espacio, te veo, te recuerdo y me pregunto:
¿Por qué hiciste eso?

Leo un escrito que deja entrever ese talento nato para expresar lo inexpresable.
Me vuelven a seducir tus letras y recuerdo aquellos días en que aseguraban mis mariposas, que eras el correcto.

Géminis, comunicadores, cinéfilos, melómanos, bibliófilos, creativos, nacidos en los 80´s. Tanto en común, tanto, tanto, tanto...

¿Cómo puede ser que alguien que escribe cosas tan bellas sea capaz de herir
calculadora y maquiavélicamente, tan sólo para reparar su ego?

Siempre me quedaré con la duda y sé que no hay vuelta atrás.
No estamos en esas novelas rosas, donde el que daña puede recapacitar y darle
un giro inesperado a la historia.

Nunca más volveremos a estar en contacto, porque hacerlo sería doblegarme,
sería pasar por encima de mi y perder toda mi integridad emocional.

Nunca más, nunca más...y aún así me sigue doliendo.

"Todo habría sido tan bello, si acaso no lo hubieras deshecho..."