miércoles, 31 de agosto de 2011
Adiós
Levité entre fantasías fraguadas en madrugadas con las Lunas que me prometías...
Acaricié el anhelo y me enredé en la utopía,
hasta que las palabras de seda se tornaron de hierro
hasta que lo que bien me hacía se volvió veneno...
Y aunque me niego a incluirte en mi lista de promesas a olvidar ( Tú no)
un adiós ya se dibuja en mi ventana, pues lo cierto es que
Tú jamás debiste prender mi anhelo, jamás debiste hacerme llorar...
martes, 5 de julio de 2011
Desperté
Y en lugar de la acostumbrada pereza que me adhiere a la cama, lo primero que vino a mi mente, fue la verdad.
La verdad entera, hecha de pequeños retazos de objetividad, discernimiento y realidad.
Duele. Vaya que duele, pero lejos de ser un dolor opresivo, es un dolor que libera.
Se llama conciencia.
La verdad entera, hecha de pequeños retazos de objetividad, discernimiento y realidad.
Duele. Vaya que duele, pero lejos de ser un dolor opresivo, es un dolor que libera.
Se llama conciencia.
lunes, 4 de julio de 2011
Rota
"Algo dentro de mi, se ha roto, se ha partido como una nuez..."
Nada. Sólo las dudas, las teorías, los anhelos triturados con el andar de los días.
La distancia ya no es la única enemiga, ahora lo es también el silencio. Este silencio que se prolonga y se engrandece, cómo una bola de nieve cayendo inevitablemente.
Hablarle más podría. Preguntarle sin atajos: ¿A donde fueron las palabras, los sentimientos que decías existían?.
Podría reclamar su atención, podría intentar exigir el mínimo diálogo, la pronta y necesaria respuesta, pero no me serviría, pues creo, sólo conseguiría agrandar más el abismo, convertirme manifiestamente en su infierno.
Ayer era yo la que se dejaba vencer por el miedo. Era yo la que escapaba y le escuchaba.
Ahora no si Él tiene miedo de sentir lo mismo o de ya no sentirlo. Quizás tenga miedo a destrozarme, a decirme que se enamoró de la idea de mi, más no de mi.
Ahora es Él quien se escurre, quien inhabilita nuestro puente. Es quien asesina las mariposas y se retrae, se contiene.
De mucho no sirven las palabras para revertir el daño y efecto del tiempo.
Y pronto seremos lo que nunca será
porque nunca fue
¿Por qué nunca fue?
porque nunca será y sólo por eso...
Quimeras que derrumba la realidad
ilusiones como de arena
que el viento dispersa
vuelan, se pierden en la inmensidad...
viernes, 3 de junio de 2011
Purificación
Comienzo desde cero. Renovada y sonriente.
Con una nueva actitud de valentía y determinación, entendiendo que la constancia y la seguridad serán aliadas para alcanzar mis quimeras.
Renuncio a llorar por penas pasadas, renuncio a vivir colgada de ayeres, viviendo hacia atrás, recordando todo, todo, todo.
Dejo ligero mi equipaje, llevaré conmigo sólo lo esencial:
Buenas memorias, palabras de aliento, las glorias paladeadas como impulso para alcanzar las nuevas. El doloroso aprendizaje de mis caídas, será el propulsor de mis vuelos a emprender. Esquivaré a toda costa los errores que cometí.
No archivaré lo malo, simplemente lo ocultaré, lo dejaré de lado con la indiferencia del olvido,guareceré mi hoy de todo lo que me pesaba.
Desperté. Me abrí a lo que ofrece la vida, las infinitas e inesperadas oportunidades que otorga el día a día. Mudo de piel, suplo con certezas los miedos, me obligo a sostenerme, dejo de ser condescendiente con mi comodidad, para lograr hay que alienarse.
Después de tanto tiempo, y sin saber exactamente el cómo y por que: Estoy feliz.
Con una nueva actitud de valentía y determinación, entendiendo que la constancia y la seguridad serán aliadas para alcanzar mis quimeras.
Renuncio a llorar por penas pasadas, renuncio a vivir colgada de ayeres, viviendo hacia atrás, recordando todo, todo, todo.
Dejo ligero mi equipaje, llevaré conmigo sólo lo esencial:
Buenas memorias, palabras de aliento, las glorias paladeadas como impulso para alcanzar las nuevas. El doloroso aprendizaje de mis caídas, será el propulsor de mis vuelos a emprender. Esquivaré a toda costa los errores que cometí.
No archivaré lo malo, simplemente lo ocultaré, lo dejaré de lado con la indiferencia del olvido,guareceré mi hoy de todo lo que me pesaba.
Desperté. Me abrí a lo que ofrece la vida, las infinitas e inesperadas oportunidades que otorga el día a día. Mudo de piel, suplo con certezas los miedos, me obligo a sostenerme, dejo de ser condescendiente con mi comodidad, para lograr hay que alienarse.
Después de tanto tiempo, y sin saber exactamente el cómo y por que: Estoy feliz.
sábado, 7 de mayo de 2011
Invasión
A veces el miedo nos oculta
Se apodera de todo, hasta los huesos
Y habla por nosotros, por nuestros ojos
Nuestras manos, nuestros silencios…
Y nos volvemos uno tras el bastidor
Y deseamos tanto, tanto, detrás del telón.
Y sólo somos libres si lo soñamos
Y cuando miento, no soy yo, es el
Mi miedo, inquilino no deseado…
A veces el miedo nos condena
Te descuidas y te encarcela
Se filtra, permea en cada hueco
Y cuando te miras, no eres tú
Quien te mira en el espejo…
A veces el miedo nos oculta
Se apodera de todo, hasta los huesos
Y habla sin nosotros, grita en nuestros ojos
Sin ningún consentimiento
Se apodera de todo, hasta los huesos
Y habla por nosotros, por nuestros ojos
Nuestras manos, nuestros silencios…
Y nos volvemos uno tras el bastidor
Y deseamos tanto, tanto, detrás del telón.
Y sólo somos libres si lo soñamos
Y cuando miento, no soy yo, es el
Mi miedo, inquilino no deseado…
A veces el miedo nos condena
Te descuidas y te encarcela
Se filtra, permea en cada hueco
Y cuando te miras, no eres tú
Quien te mira en el espejo…
A veces el miedo nos oculta
Se apodera de todo, hasta los huesos
Y habla sin nosotros, grita en nuestros ojos
Sin ningún consentimiento
jueves, 3 de marzo de 2011
Divagaciones I
Fue tras una sucesión de decepciones que llegué a la conclusión de que una de las mejores maneras de estar a salvo es no esperar nada. Eliminar la expectativa, no escuchar a la esperanza.
Creo firmemente que no debemos suponer, ni hacernos todo un guión sobre lo que creemos que harán los otros respecto a algo que nos atañe. No podemos postrar nuestros sueños ni lo que deseamos en base a lo que otros hagan, porque nunca podremos controlar lo que sucede, por más que lo queramos.
Podemos ser los mejores, la persona más linda de la tierra, buena samaritana, precisa, correcta y no por ello el cosmos nos cumplirá con una sonrisa complaciente todos y cada uno de nuestros caprichos, no, no, no.
La expectativa es la madre de la frustración: Deseas, esperas, te elevas y luego, si lo que deseas, esperas y te hace volar no sucede, estrepitosa caída.
Hacer lo que nos toca, lo que podemos, lo que queremos o que debe ser es lo único que podemos hacer, así tan simple y llano. Es lo único que podemos controlar: Decidir, actuar. Ser congruentes con nosotros mismos y dejar de psicoanalizar a los demás.
Ya no elucubremos sobre si Sandra quiere ser la única mujer para Alberto porque vimos cómo le guiñó el ojo y se mojó los labios. No asumas que el vecino está tramando invitarte a salir porque en esta semana ha tocado tu puerta pidiendo azúcar más de 10 veces, ni creamos que Lalo te odia porque lleva más de tres meses sin llamarte siquiera al teléfono y no escribe en tu muro.
No le endilguemos culpas ni responsabilidades al otro, a Dios ni a Mr. Destiny. “ Es que Sebastian tiene la culpa de que esté gorda porque me ilusionó y luego me rechazó y yo me deprimí y me he estado comiendo durante 2 meses toda la alacena frente al televisor, maldito bastardo, sniff, sniff”. Patrañas.
No creamos en lo que creemos, no creamos ni en lo que vemos, únicamente creamos en nosotros, en la constante posibilidad de hacer y elegir.
Creo firmemente que no debemos suponer, ni hacernos todo un guión sobre lo que creemos que harán los otros respecto a algo que nos atañe. No podemos postrar nuestros sueños ni lo que deseamos en base a lo que otros hagan, porque nunca podremos controlar lo que sucede, por más que lo queramos.
Podemos ser los mejores, la persona más linda de la tierra, buena samaritana, precisa, correcta y no por ello el cosmos nos cumplirá con una sonrisa complaciente todos y cada uno de nuestros caprichos, no, no, no.
La expectativa es la madre de la frustración: Deseas, esperas, te elevas y luego, si lo que deseas, esperas y te hace volar no sucede, estrepitosa caída.
Hacer lo que nos toca, lo que podemos, lo que queremos o que debe ser es lo único que podemos hacer, así tan simple y llano. Es lo único que podemos controlar: Decidir, actuar. Ser congruentes con nosotros mismos y dejar de psicoanalizar a los demás.
Ya no elucubremos sobre si Sandra quiere ser la única mujer para Alberto porque vimos cómo le guiñó el ojo y se mojó los labios. No asumas que el vecino está tramando invitarte a salir porque en esta semana ha tocado tu puerta pidiendo azúcar más de 10 veces, ni creamos que Lalo te odia porque lleva más de tres meses sin llamarte siquiera al teléfono y no escribe en tu muro.
No le endilguemos culpas ni responsabilidades al otro, a Dios ni a Mr. Destiny. “ Es que Sebastian tiene la culpa de que esté gorda porque me ilusionó y luego me rechazó y yo me deprimí y me he estado comiendo durante 2 meses toda la alacena frente al televisor, maldito bastardo, sniff, sniff”. Patrañas.
No creamos en lo que creemos, no creamos ni en lo que vemos, únicamente creamos en nosotros, en la constante posibilidad de hacer y elegir.
lunes, 21 de febrero de 2011
Nada
Cada día me siento más lejos del mundo, de todos, pero sobre todo más lejos de mi.
Y eso es lo que más me preocupa.
No reconozco quien soy,¿ será porque quizás tampoco sé quién fui?
Me cuesta cargar con el pasado que no puedo ignorar, me pesa el presente en el que me siento varada y me aterra el futuro que amenaza con ser sólo la prolongación interminable de un deja vú incómodo.
Tanto tiempo pretendiendo jugar a ser feliz, queriendo creer que todo tiene un sabio porqué. Tratando de equilibrar mis demonios con sueños y esperanzas para que al final del día, del mes, del año todo siga igual.
Cuando estoy conmigo puedo al menos dejar de fingir, quitarme las sonrisas que me invento en el día, la voz serena que imposto.
Aunque por fuera aparento normalidad, bien se que no es así, dentro, ya no hay luciérnagas ni mariposas que me inviten a volar.
Y eso es lo que más me preocupa.
No reconozco quien soy,¿ será porque quizás tampoco sé quién fui?
Me cuesta cargar con el pasado que no puedo ignorar, me pesa el presente en el que me siento varada y me aterra el futuro que amenaza con ser sólo la prolongación interminable de un deja vú incómodo.
Tanto tiempo pretendiendo jugar a ser feliz, queriendo creer que todo tiene un sabio porqué. Tratando de equilibrar mis demonios con sueños y esperanzas para que al final del día, del mes, del año todo siga igual.
Cuando estoy conmigo puedo al menos dejar de fingir, quitarme las sonrisas que me invento en el día, la voz serena que imposto.
Aunque por fuera aparento normalidad, bien se que no es así, dentro, ya no hay luciérnagas ni mariposas que me inviten a volar.
miércoles, 19 de enero de 2011
Blanco y Negro

Antes solía ver la vida llena de colores. Hace dos años tenía - todavía - la capacidad de admirar el atardecer que bañó de ámbar mi jardín.
Podía y solía indagar en el cielo, buscar la estrella más brillante, el inesperado paisaje de la Luna. Había porvenires imaginados, había sentimientos de reencuentro, había expectativas..
Hace un año empecé a ver la vida en escala de grises. Me fui sumergiendo lentamente en la rutina de mi nueva-vieja vida. Me fui diluyendo con los días, como esas pinturas que un día fueron vívidas y a las cuales los rayos del sol van atenuando el color.
Hoy, en este año, veo la vida en Blanco y negro. Ya vivo más en la realidad y menos en los deseos. Vivo en lo que veo, en lo que entiendo, ya no vivo en lo que sólo siento.
Creo que perdí algo, creo que me perdí...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)