domingo, 23 de noviembre de 2008

Felicidad

"La felicidad me está enseñando que hoy no soy feliz, porque es que cuando tú no estás aquí me quiero ir"
Enrique Bunbury - La felicidad - Bushido.


¿Realmente se necesita "algo" o "alguien" para ser feliz?

Necesitamos un auto último modelo color rojo con interiores beige de piel?
¿O necesitamos un hombre, o necesitamos una mujer?
que dicho sea de paso tenga un conjunto de "algos" indispensables cómo digamos una estatura promedio mínima y cuyas medidas no superen los 90-60-90?

Yo creo que no. La felicidad es más que algunos algo y algunos alguien.
Pero la felicidad era solamente el pretexto para contarles lo que vendrá:

Resulta que hace algunos días "conocí" un tipo en internet que preliminarmente advertí cómo directo, desenfadado, interesante con vocabulario florido y humor multicolor.
Hombre que comenzó a "coquetearme" y que al poco tiempo empezó a buscar pretextos para conocerme.
Pretextos válidos sin decimos que él es presuntamente un conocedor experto de las cuestiones informaticas y computacionales y que yo, presuntamente estaba siendo víctima de un virus en mi computadora.

Así que comencé a intuir que el tipo buscaba un "algo" en "alguien".
Y ése alguien...no sería yo.

Él no veía en mi a una mujer atractiva ni inteligente. Veía una esperanza, una semilla de posibilidad. Veía un "tal vez". Así que jamás personalicé sus elogios-casi sonetos sobre mi sonrisa y mirada.

Entre plática por aquí y por allá, en un momento revelador ví el brillo de verdad en aquello que había sospechado, sentí por donde se dirigía el asunto cuándo palabras más o menos dicho hombre expuso necesitar un amor, un alguien para ser feliz. "Si no tengo a alguien a quién amar y que me ame en la misma frecuencia no puedo ser feliz".

Y cuando la "complicidad" de ser potencialmente el "alguien" que tenía un "algo" me incomodó y me hizo sentir involucrada en un "algo" que no compartía con ningún "alguien", fué cuando le dije directa y hasta paranoicamente que yo no intentaba ligar ni flirtear, ni buscaba un encuentro cercano de tipo romántico o corporal, a lo que me llegaron insistencias con aderezos metafóricos y poéticos sobre la posibilidad del amor imprevisto, disertaciones sobre el hedonismo, aluciones al destino y a ése feeling interno que te dice que "alguien tiene ése algo, que no-se-qué-qué-qué-sé-yo". Argumentos que tenía que matar de un solo tiro, sin trabajos a medias, tenía que usar la bala definitiva, el arma infalible.

- Estoy Gorda

Y asunto arreglado, À bon entendeur, salut.

La siguiente vez que coincidimos me preguntó si tenía alguna amiga delgada, simpática y cariñosa que pudiese presentarle.

1 comentario:

7th tejuino/ dijo...

creo que la imposibilidad de encontrar a ''alguien'' es una predisposicion apatica que algunas personas desarrollan(amos) con el tiempo pero en el fondo todos quieren ''algo''.pero se pierde la esperanza a cada segundo....